Lux Research es empresa dedicada a la consultoría estratégica y vigilancia tecnológica surgida en 2004 como spin-off de Lux Capital, empresa de capital-riesgo orientada a la inversión en tecnologías emergentes en el campo de las ciencias físicas y biológicas. Esta empresa, basada en Boston, ha analizado 328 empresas de 15 dominios tecnológicos emergentes que se espera tengan un gran impacto en megatendencias globales como la energía sostenible e infraestructuras, nuevos materiales y salud y bienestar.
El grupo español Sacyr, en consorcio con la peruana Cumbra, será el encargado de construir la nueva terminal de viajeros del aeropuerto Internacional Jorge Chávez, en Lima (Perú). El contrato está valorado en unos 700 millones de dólares (604 millones de euros) y en la pugna también estaban Ferrovial en alianza con Acciona; Dragados y Cobra, ambas filiales de ACS, y la italiana Webuild..
El BEC confía en ingresar en los próximos meses casi 3,5 millones de euros por la venta del solar anexo a las instalaciones en el que está previsto levantar un hotel. Una cantidad que, unido a los rendimientos que le proporcione el nuevo gimnasio que acaba de abrir sus puertas en las instalaciones -beUp BEC- le permitirán paliar en cierto modo los malos resultados, que se han agravado como consecuencia del parón del covid.
Ferrovial está negociando la venta del negocio de infraestructuras de su división de Servicios con el fondo español Portobello, según indican diversas fuentes del mercado conocedoras del proceso. La operación abarca actividades variadas como la gestión de torres de control aeroportuarias, la conservación de carreteras, puertos y hospitales, facility management, alumbrados públicos, gimnasios y bicicletas compartidas, entre otras, y en el mercado estiman un valor en el entorno de los 200 millones de euros.
Momento complicado para la familia Villar-Mir, que se ha visto obligada a pedir un rescate de 300 millones de euros a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), después de que la banca haya cortado sus vías de financiación, según informa El Confidencial.
Sacyr registró un beneficio neto atribuible de 47 millones de euros en los nueve primeros meses del año, el 61% menos que en el mismo periodo del ejercicio anterior, tras haber tenido que realizar una provisión de 85 millones de euros para cubrir la cantidad que debe devolver a la Autoridad del Canal de Panamá tras el reciente laudo negativo de la Cámara Internacional de Comercio (ICC).
Una batería de impactos derivados de la crisis sanitaria ha llevado a Ferrovial a unas pérdidas de 498 millones en los nueve primeros meses del año. El resultado se ve lastrado por los números rojos del negocio aeroportuario, que resta 364 millones en la puesta en equivalencia: 321 millones por Heathrow y 44 millones por los aeropuertos de AGS.
Un pequeño terremoto sacudió a Sacyr el 25 de septiembre, el día en que la Corte Internacional de Miami (ICC) hizo público un laudo por las reclamaciones de sobrecostes en los que incurrió la compañía durante las obras de la ampliación del Canal de Panamá. Fue un bofetón con nombre de piedra: el basalto.
Sacyr y sus socios del Grupo Unidos por el Canal (GUPC), el grupo de constructoras que realizó la ampliación de la infraestructura tendrán que devolver 240 millones de dólares (unos 206 millones de euros) a la Administración del Canal de Panamá (ACP). El laudo conocido este viernes, dictado por la Cámara Internacional de Comercio (ICC, por sus siglas en inglés), supone un varapalo para las aspiraciones de Sacyr y sus socios, que habían reclamado hasta 500 millones por este caso, que no es el único de los interpuestos por el citado consorcio.
Las grandes constructoras españolas han reforzado su posición global después de incrementar en 2019 sus ingresos internacionales un 2,9%, hasta los 70.675 millones de dólares (59.669 millones de euros).