Las cicatrices de la crisis amplían la brecha entre regiones ricas y pobres en España y la UE.

168.700 euros. Esta es la brecha que separaba en 2017 el PIB por habitante —en paridad de poder adquisitivo— de la región más rica de Europa, en el oeste del área metropolitana de Londres, y la más pobre de España, Extremadura. En diez años, la diferencia entre ambas ha aumentado un 41%. Estos datos, publicados este lunes por Eurostat, son un ejemplo de cómo la crisis ha afianzado las desigualdades territoriales en la UE y la riqueza se concentra cada vez más en las grandes capitales europeas.

El gráfico que demuestra que los países descentralizados crecen más y mejor.

"Hay que acabar con las comunidades autónomas". Este es uno de los tópicos que más se repiten en las discusiones sobre la eficiencia del gasto público en España, pero en rara ocasión va acompañado de datos que lo respalden. Para romper prejuicios, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha profundizado en el estudio del nivel de desarrollo que consiguen los países más descentralizados y los datos son reveladores.

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