MIK-Mondragon Unibertsitatea identifica las oportunidades de negocio para Euskadi del sector plástico marino.

La producción mundial de materiales plásticos supera las 348 millones de toneladas al año. De ellos, cada año 12 millones de toneladas acaban en los océanos. Según un informe de 2020 de la Fundación McArthur, se prevé que en 2040 los vertidos anuales al mar –principalmente plásticos-  superen los 29 millones de toneladas. La situación en nuestro entorno no es mejor. En la costa vasca hay más de 50.000 toneladas de plásticos marinos y fluviales. En caso de no actuar, para el año 2050 es muy probable que existan más plásticos que peces en los océanos debido a los crecientes vertidos humanos al mar.

MIK de Mondragon Unibertsitatea ha elaborado un estudio sobre la viabilidad de negocios en torno a la recuperación de plásticos marinos y fluviales y ha identificado 14 proyectos empresariales.

Ante este panorama desolador que pone en peligro la última reserva del planeta para la Humanidad, dos asociaciones marítimas vascas, Itsaplanet de Getaria e Itsasgela de Pasaia concibieron y activaron en 2013 el proyecto Ecofish dirigido a sensibilizar sobre los vertidos marinos y desarrollar una nueva estrategia de recuperación para limpiar los mares creando empleo mediante la activación de un nuevo sector socioeconómico asociado al nuevo concepto de Economía Azul.

Se trata de un sector emergente, que busca evitar vertidos y recuperar y reciclar basuras marinas en un nuevo sistema de economía circular, al que se ha denominado Economía Azul. Y Euskadi cuenta con un gran potencial para posicionarse en los primeros puestos del nuevo sector, dada su abundante materia prima y su potencial industrial y tecnológico. Los datos lo avalan. Según un reciente estudio de la ONU, la emergente Economía Azul da empleo ya a más de tres mil millones de personas, que representan el 5% del PIB Mundial. Y según la Comisión Europea la Economía Azul representa 5,4 millones de puestos de trabajo y un valor añadido bruto de casi 500.000 millones al año, aunque puede llegar a emplear a 7 millones de personas en la próxima década.

Estudio Ecofish

Con este contexto mundial y teniendo en cuenta esta economía azul emergente se invitó a los departamentos de Pesca y Medioambiente del Gobierno Vasco a cofinanciar un Estudio de Oportunidades de Negocio en Plástico Marino y Fluvial que el pasado año 2020 elaboró el Centro Tecnológico MIK de Mondragon Unibertsitatea y cuyos resultados de la primera fase se han presentado hoy en una jornada en el campus de Mondragon Unibertsitatea Bilbao Berrikuntza Faktoria, y que ha contado con la participación de la viceconsejera de Sostenibilidad Ambiental del Gobierno vasco, Amaia Barredo, entre otros ponentes de empresas y organismos vascos que han tratado temas como el problema de la contaminación plástica en la costa vasca, las oportunidades del mercado emergente de la pesca y la reutilización del plástico marino o la nueva demanda de plástico reciclado en la industria vasca, además de los resultados del Estudio Ecofish.

La primera fase del Estudio Ecofish se ha realizado durante 2020, donde se han identificado  nichos de oportunidad de negocio en torno al plástico marino en Euskadi, para lo que se han analizado tanto las tendencias tecnológicas y de negocio internacionales, como los proyectos en Euskadi. Se han priorizado 14 proyectos emprendedores para su implementación a corto plazo provenientes de toda la cadena de valor: desde la identificación del plástico, su recuperación o pesca, el transporte de los residuos, la selección y limpieza, su procesado, la distribución y su puesta en el mercado.

Tal y como explican desde el MIK “es indispensable activar una nueva cadena de valor involucrando en el proceso a todos aquellos agentes capaces de identificar y recuperar el plástico marino (empresas de servicios avanzados y pescadores), todos aquellos capaces de transformar ese residuo plástico marino en un nuevo recurso (sector tecnológico y sector del reciclaje) que pueda ser reutilizado como materia prima en diversas industrias (e.g. Packaging, Construcción, Automoción, etc.) Asimismo, la sensibilización de la ciudadanía ante esta situación es fundamental para minimizar dicho vertido desde acciones preventivas”.

El Estudio Ecofish es así una importante oportunidad para posicionar a Euskadi en la vanguardia de este nuevo sector emergente, la economía azul, “porque cuenta con abundante materia prima, un potencial industrial y tecnológico con capacidad para competir en el nuevo mercado, y talento para imaginar y desarrollar soluciones que pueden resultar referentes en otras latitudes”, como explican desde el MIK.

La viceconsejera Amaia Barredo ha destacado la importancia de “participar en proyectos como Ecofish, avanzando y profundizando en la investigación, la innovación y el emprendizaje” con el objetivo de “implicar a la sociedad civil en la búsqueda de soluciones para paliar la contaminación marina y fluvial, alineados con el resto de medidas que Euskadi está tomando de cara a que la recuperación y reutilización de los residuos ya existentes en el medio marino sea una actividad atractiva como modelo de negocio y generadora de empresas y empleo”. En este sentido, Euskadi está planificando diferentes medidas y acciones que se van a incorporar en el Nuevo Plan de Residuos 2030. Entre estas medidas, se encuentra el establecimiento de un sistema para monitorizar la contaminación marina y ribereña por macroplásticos y microplásticos, o el estudio del reciclaje de plásticos recuperados de mar y costa.

Nuevas empresas

Ecofish ha contactado ya con más de 30 empresas y emprendedores sensibilizados para ser promotores de estas nuevas líneas de negocio identificadas a lo largo de esta nueva cadena de valor, lo que derivará posiblemente en la generación de nuevas empresas de base tecnológica y nuevos puestos de trabajo. Para sus promotores se trata por tanto de un proyecto que permite activar desde el ámbito privado una nueva cadena de valor que complemente las acciones públicas destinadas a resolver el problema medioambiental que supone limpiar de residuos plásticos los ríos y mar de Euskadi.

Además, para los proyectos se han identificado los mecanismos de acompañamiento necesarios. Estos mecanismos de acompañamiento diseñados desde MIK se han organizado a través de actividades a las que asistirán promotores de los distintos proyectos, junto con otras que son específicas para cada proyecto, garantizando de esta forma que el sentido de nueva cadena de valor y la comunidad/ecosistema de promotores conformado, no se desmiembre en proyectos individuales desconectados.

Así, la implicación de MIK de Mondragon Unibertsitatea en Ecofish garantiza la aplicación al nuevo sector del plástico marino en Euskadi de una metodología que ya ha sido probada con éxito en la conceptualización, diseño y desarrollo de los ecosistemas de negocio tanto en Bilbao Berrikuntza Faktoria (innovación social) como en Bilbao AS Fabrik (servicios avanzados para la transformación digital de la industria vasca).

Fuente: estrategia.net

 

like0

62 visualizaciones