El Gobierno venezolano ha anunciado este jueves una nueva reconversión de su moneda, la tercera en lo que va de siglo, con la que quitará seis ceros más al bolívar soberano, que se transformará en el bolívar digital, pese a que continuará teniendo billetes y monedas.
Para comprender la verdadera dimensión de una crisis económica, especialmente cuando se dilata en el tiempo, hay que observarla con cierta perspectiva. Grecia —epítome de la Gran Recesión en Europa— se dejó más de la cuarta parte de su PIB en seis años interminables (2008-2013), en los que los desequilibrios acumulados, la crisis de deuda soberana y la medicina aplicada por las instituciones europeas agravó una depresión ya de por sí de caballo.