El color rojo está vivo, como un cartucho de dinamita. Las expresiones “los rojos” o “la roja”, por ejemplo, están cargadas de fuertes significados simbólicos e identitarios, como la energía, el instinto o la pureza. Porque el rojo es arrebatante, se posa sobre lo que merece la pena. Esto se debe a que nuestra relación con el color rojo es mucho más íntima y profunda de lo que pensamos. ¿Sabía que, por ejemplo, le debemos parte de nuestra humanidad?