Después de esta crisis sanitaria que nos está poniendo a todos alerta, en cuanto a la percepción de lo mucho que vale nuestras vidas delante de un virus insignificante y nanométrico, pero que crea tanto dolor en forma de muertes y de descalabro económico y social.
En un contexto tan incierto como el actual, y ante la recomposición del tejido productivo de las economías avanzadas como consecuencia de la revolución digital, la transición ecológica y la amenaza proteccionista, la confianza se ha convertido en un factor clave de la coyuntura. Las decisiones de consumo de las familias, la inversión empresarial y el clima de negocios, están fuertemente determinados por la percepción de que los gobiernos son capaces de acompañar los cambios y así preparar un futuro mejor.