El Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) ha dado la razón a Inditex en cuanto a la aplicación de los límites legales frente a la italiana Buongiorno Myalert, que en 2010 lanzó una campaña de publicidad para la suscripción a un servicio de envío de contenidos multimedia que incluía un sorteo de una tarjeta-regalo de la marca Zara por un importe de 1.000 euros.