Olviden la rivalidad entre Beatles y Rolling Stones: la máxima competición pop durante la segunda mitad del siglo XX enfrentó a dos constructores de guitarras. Leo Fender (California, 1909-1991) era sencillamente un inventor obsesivo, carente de sensibilidad para la música. Les Paul (Wisconsin, 1915- Nueva York, 2009) ejercía de showman: combinaba su faceta de virtuoso con una vocación de manitas.