En el mundo laboral se está produciendo una gran paradoja. Mientras millones de trabajadores en todo el mundo intentan mantener sus puestos de trabajo con el objeto de hacer frente a la crisis económica derivada de la pandemia del Covid-19, en Estados Unidos las renuncias voluntarias registran cifras históricas. En octubre los cesantes fueron más de 4,2 millones de personas (tasa de abandono media del 3%) en una población ocupada de 154 millones, según la Oficina Estadísticas Laborales (US Bureau of Labor Statistics).