Muchos medios se han hecho eco de que China ha puesto a prueba un reactor nuclear de torio experimental en Wuwei, en los aledaños del desierto de Gobi. El torio es más abundante que el uranio, pero no tiene mucho uso industrial. Además, es un producto residual de la minería de tierras raras, por ello es una alternativa atractiva al uranio de importación para China. El torio 232 no puede fisionarse, pero irradiado en un reactor absorbe neutrones y forma uranio 233, material fisible que genera calor.