La Intervención General del Estado (IGAE) publicó el 31 de marzo de 2021 los datos de ejecución presupuestaria del sector público estatal correspondientes al ejercicio 2020. El análisis de estos datos permité observar que en 2020 se incrementó, por tercer año consecutivo, el volumen total de recursos efectivamente empleados en la Política de Gasto 46 (Investigación, Desarrollo e Innovación) por parte de los distintos ministerios y organismos con competencia sobre esta materia, hasta los 3.667 millones de euros, 38 millones más que en 2019.
La ciencia ha avanzado más en los últimos 150 años que en toda la historia, un éxito que se ha acrecentado en las últimas décadas. Pero, ¿cabe la posibilidad de que hayamos agotado la ciencia y quede poco por descubrir?
Según Nicholas Bloom (Stanford), aunque la tecnología sigue un ritmo de desarrollo exponencial, cada vez es más difícil que surjan ideas transformadoras, con impacto en la economía y la sociedad. El coste de la energía solar ha caído un 90% en una década, a una velocidad superior a la de la Ley de Moore (según la cual cada dos años, aproximadamente, se dobla la potencia de cálculo de los ordenadores). Pero el esfuerzo para conseguirlo también se incrementa exponencialmente: para mantener ese ritmo se precisa una concentración de investigadores 20 veces superior a la de 1980.
La rapidez asombrosa con la que los científicos están consiguiendo vacunas efectivas contra la covid-19 es un hito histórico que está siendo señalado como prueba fehaciente de la efectividad de la ciencia y de la tecnología apoyada en ella. Es difícil encontrar un ejemplo más claro en el presente. No obstante, desde hace un tiempo hay voces que anuncian que la ciencia está agotándose debido precisamente a su éxito. Es decir, está alcanzando los límites de lo científicamente cognoscible. Ven señales de ello en una cierta ralentización del progreso teórico en las últimas décadas.
El gobierno de coalición de PSOE con Unidas Podemos ha forzado un nuevo ministerio, el de Universidades, que se desgaja de Ciencia e Innovación. Los programas electorales de estos partidos habían prometido reforzar la actual estructura ministerial por lo que los campus no entienden el cambio organizativo como una ventaja a su favor.
A cinco días de unas elecciones, si alguien me pidiera relatar un síntoma de las carencias de España diría que es la deficiencia de la inversión en investigación científica. Es un problema que compromete nuestro futuro como país, el de nuestros jóvenes y el de las oportunidades y distribución de la riqueza. Se refleja en pilares críticos como la educación, la estructura del mercado de trabajo o la productividad.
Los representantes de los centros de investigación más competitivos del país denuncian que ocho meses después de que el Gobierno presentase sus acciones urgentes para sacar a la ciencia de su parálisis la situación en algunos aspectos apenas ha cambiado. Las medidas fueron aprobadas por el Parlamento en marzo con el apoyo de todos los grupos políticos.