La escasez de suministros se ha instalado en el sector de vino. Con los grandes fabricantes de botellas a pleno rendimiento, la producción no alcanza para cubrir una demanda que se ha disparado. Por un lado la industria del vidrio busca pedidos de mayor tamaño para poder repercutir al cliente parte de la subida de los costes energéticos y, además, fuentes del sector apuntan a una "psicosis por acaparar" botellas en los últimos meses que está dejando sin frascos a los productores más pequeños.