Una enfermedad que presenta un serio riesgo para la salud de los competidores está causando preocupación pocos días antes del inicio los Juegos Olímpicos.
Pero el culpable no es el Zika, y los atletas no son humanos.
En el mundo ecuestre sólo se habla de un brote brasileño del muermo, una enfermedad respiratoria equina mortal, en un momento en que los principales jinetes de este deporte y sus monturas se preparan para competir en los eventos del próximo mes en Río de Janeiro.