Las grandes constructoras que operan en España advierten que paralizarán la construcción de varios tramos de las líneas de Alta Velocidad pendientes si el Ministerio de Fomento no reconoce sus demandas por los sobrecostes a los que están dando lugar las modificaciones de los proyectos ya licitados. Estas empresas tienen identificados al menos siete proyectos en los que el procedimiento de rescisión del contrato está sobre la mesa, según explican distintas fuentes del sector consultadas. La inversión conjunta de estos trabajos ascendería a 500 millones de euros.