Después de meses de tira y afloja, el Ministerio de Defensa y el astillero público Navantia han llegado a un acuerdo sobre el coste del futuro submarino de la Armada española, rebautizado con S-80 Plus tras alargarle la eslora en más de 10 metros para compensar su exceso de peso: serán 1.550 millones de euros (más una reserva de 100 millones para atender imprevistos), a sumar a los 2.135 del presuesto inicial, por cuatro sumergibles a recibir entre septiembre de 2022 y julio de 2027.
El ejército de Estados Unidos ha sufrido esta semana una humillación que no tiene nada que ver con la guerra en Siria. Su más moderno barco, el USS Milwaukee, tuvo que ser remolcado a puerto el pasado viernes después de sólo tres semanas en servicio.
El buque, que pertenece a la nueva familia de navíos diseñados para proteger las costas de Estados Unidos, ha costado 362 millones de dólares, pero sus motores no funcionan.
La causa exacta del fallo de sus motores no ha sido dada a conocer aún, aunque según el Navy Times todo apunta a que la culpa la tienen diminutos residuos de metal que han sido encontrados en uno de los tubos de lubricación.