La firma contable Arthur Andersen quebró hace más de una década a raíz del escándalo Enron, pero un grupo de antiguos socios de Andersen está convencido de que el nombre de la firma sigue atesorando valor.
Una consultora especializada en asuntos fiscales, gestionada por exsocios de la compañía, va a comprar los derechos del nombre Andersen, y planea renombrar la firma como Andersen Tax. El movimiento fue anunciado a última hora del pasado lunes.