La producción manufacturera ha comenzado el año con un gran acelerón. El índice PMI marcó el ritmo de crecimiento más rápido en casi tres años y medio y el sector ha marcado un incremento del empleo por primera vez desde octubre de 2010. En concreto, el indicador se situó en 51,2 puntos, frente a los 50,8 puntos de diciembre, su mejor lectura en 41 meses. Parte del estirón se debe a los nuevos pedidos y, en concreto al impacto del aumento encargos para exportaciones (que marcaron el aumento más fuerte desde septiembre de 2013). Otro de los aspectos destacables es la disminución de los costes, la primera que se ha visto desde agosto de 2013, gracias en parte a la posibilidad de negociación de los precios con los proveedores.