El dato semeja como una paradoja espacio-temporal. Es como si la encuesta de confianza a los empresarios alemanes se hubiera realizado cuando todavía no sabíamos lo que era el coronavirus. Según el barómetro mensual del Instituto ZEW, la moral de los inversores alemanes alcanza en agosto su mejor nivel desde 2004, antes de la anterior crisis, ganando 12,2 puntos hasta los 71,5. Su peor momento de la pandemia fue el mes de marzo, con una caída de 49,5 puntos y en agosto los expertos contaban todavía con una ligera caída, dadas las circunstancias.
La red de aeropuertos de Aena prácticamente triplicó su actividad en julio, medida en número de vuelos operados, en comparación con el mes anterior. Con la crisis sanitaria azotando al sector aéreo, la compañía pública atendió 118.467 vuelos, desde los 43.640 de junio. Un avance que coincide con el final del estado de alarma y la gradual reactivación de las principales aerolíneas con presencia en España.
El Covid continúa impactando de forma severa en los ingresos de la Hacienda guipuzcoana. Según una nota emitida este miércoles por la institución foral, la recaudación por tributos concertados ha caído un 19,9% en el territorio hasta julio respecto al mismo periodo del año anterior. Para hacernos a la idea de lo que esta reducción supone, cabe señalar que el fisco ha ingresado 456 millones de euros menos que en el mismo periodo de 2019.
La UE publicó a final del año pasado su nuevo Regional Competitiveness Index, correspondiente al año 2019. El índice compara el conjunto de las regiones europeas, mediante un grupo amplio de indicadores.
Esta crisis económica es diferente a todas las demás, ya que ha sido provocada de forma voluntaria con las medidas de confinamiento para frenar al virus, y como tal, está generando resultados extraordinarios. Uno de los más destacados es cómo la renta de los hogares se está manteniendo de forma relativamente estable a pesar del hundimiento de la producción. Los esfuerzos realizados para proteger los ingresos de las familias permitirán recuperar la demanda con mayor dinamismo y, lo que es más importante, está permitiendo limitar el sufrimiento de los hogares.
En lo que va de año el euro se ha anotado una subida del 5% frente al dólar. Una subida en medio de la fuerte contracción de la Eurozona pero que ha llevado al euro hasta experimentar un máximo en los 1,19 dólares.
Tras años de pesimismo, los alcistas han vuelto al euro que celebra la rápida subida de la moneda única a sus máximos de dos años frente al dólar. Dicho esto, la euforia se está atenuando ahora por la cautela sobre los efectos secundarios que podría acarrear la rápida subida.
La economía del Reino Unido, la segunda mayor de Europa, sufrió entre abril y junio un desplome histórico de la actividad con una caída del 20,4% del producto interior bruto (PIB) respecto de los tres meses anteriores, cuando había registrado una contracción del 2,2%, confirmando así su entrada en recesión por primera vez desde 2009, según los datos publicados por la Oficina Nacional de Estadística (ONS por sus siglas e
El correo electrónico que Leandro A. envió a una empleada el 15 de diciembre de 2009 sorprende por su claridad: nada de jergas ni sobreentendidos, nada de lenguaje convenido ni símbolos para iniciados. Leandro, directivo de la consultora 97S&F, pide ayuda para conseguir un contrato con el Ayuntamiento de Bilbao. “Necesitamos hacer tres propuestas diferentes para que nos lo adjudiquen. La nuestra la tenemos que hacer bonita y bien… Y otras dos de cobertura. Utilizaremos a [la consultora] Deloitte y a otra empresa. Primero pon, en formato propuesta, el documento de horas.
Aunque a grandes rasgos las políticas públicas para abordar el tsunami de la pandemia se repiten en las principales economías europeas, un primer balance arroja algunas peculiaridades en la reacción del Gobierno español ante la Covid-19.
La francesa Alstom aclaró ayer que mantiene su intención de comprar la división de trenes de Bombardier, anunciada antes del inicio de la pandemia de covid-19, aunque las pérdidas registradas por la firma canadiense condicionarán las negociaciones para cerrar la operación. Bombardier (que tiene una planta en Euskadi, en Trapagaran con 200 trabajadores), ya arrastraba números comprometidos y el parón económico provocado por el coronavirus ha acrecentado los problemas.