A pesar de la ligera tendencia al alza de los carburantes durante los últimos tres meses, están aún hoy un 9% más baratos que antes de que se decretara el estado de alarma. Esto se debe a que la demanda sigue por debajo de lo habitual porque la economía no se ha recuperado totalmente y por el temor que existe ante los nuevos brotes detectados en todo el mundo.
La suite de aplicaciones de Google está experimentando interrupciones de servicio en todo el mundo durante la mañana de este jueves, y Gmail no permite actualmente adjuntar archivos en los correos, mientras que los problemas se extienden también a Drive, Docs, Meet, Chat y la Consola de Administración de Google.
Los problemas se detectaron por primera vez en Gmail a las 7.29 horas de la mañana (horario español peninsular), y las interrupciones de servicio prolongan durante al menos tres horas, según reconoce Google en su página de estatus de aplicaciones.
La dirección de Volkswagen Navarra confirmó al comité de empresa la introducción del tercer turno de producción a partir del lunes 24 de agosto. Además, informó de que está estudiando la implantación de los desplazamientos de pausas ante la llegada en los próximos días, desde la central de Wolfsburg, de un nuevo programa productivo, que contempla una subida del número de unidades que debe fabricar la planta hasta finales de 2020, informó la compañía en un comunicado.
Hace 40 años, todos los países tenían su propia aerolínea estatal. Las compañías aéreas eran tan públicas como las ferroviarias: Iberia, Air France o Lufthansa, en los cielos; Renfe, SNCF y Deutsche Bahn en las vías. En la cubierta de sus aviones llevaban estampada la insignia con los colores nacionales y de ahí que se denominaran compañías de bandera. Llegó la liberalización y la práctica totalidad de las aerolíneas, con excepciones como Air France, fueron completamente privatizadas.
Que la acción de los bancos centrales está anestesiando gran parte de las primas de riesgo soberano no es nuevo. El rescate de las autoridades monetarias, sin ser una solución óptima a largo plazo, es lo mejor que se ha tenido a mano. En tiempos de pandemia lo sigue siendo.
Han pasado más de cinco largos meses desde que el virus causante del Covid-19 paralizó el planeta. En la actualidad hay todavía varios países luchando para doblegar al virus, mientras otros trabajan muy duro para no perder el precario control que han conseguido. La crisis de salud pública no ha finalizado y continúan existiendo numerosas dudas, pero ha llegado el momento de la recuperación económica.
La pandemia ocasionada por el COVID-19 ha golpeado a una economía mundial estrechamente integrada. En las últimas tres décadas el sistema productivo mundial se ha transformado radicalmente y hoy es difícil encontrar un producto fabricado exclusivamente en un país. Lo normal es que cualquier bien final o intermedio sea el resultado de un proceso productivo que ha atravesado las fronteras nacionales varias veces.
En tan solo cuatro meses de pandemia, entre marzo y junio, la deuda de las empresas se ha disparado en 54.701 millones de euros, el equivalente a casi cinco puntos de PIB. Después de una década recortándola en relación al tamaño de la economía, vuelve a subir con fuerza.
Japón no se puede decir que sea precisamente el puntal del crecimiento económico mundial, puesto que a pesar de ser un gran y (muy) desarrollado país, lo cierto es que lleva décadas inmerso en una larga atonía económica, por la cual los japoneses asisten a un eterno languidecer de sus variables macro-económicas.
Empresarios, economistas y otros profesionales, así como ex altos cargos institucionales de Cataluña y el País Vasco y algunos que están en activo, han decidido "unir sus fuerzas" para impulsar proyectos que opten a los fondos europeos de reconstrucción. Esta alianza ha comenzado a moverse en el ámbito político, concertando entrevistas con la vicepresidenta tercera y ministra de Economía, Nadia Calviño y con la titular de Industria, Reyes Maroto.