En 2012 Caixa y Bankia iniciaron negociaciones para fusionarse. Caixa tenía el 50% de los depósitos del sector de las cajas de ahorros y ocho años después no ha necesitado capital público para superar la peor crisis financiera mundial en 80 años. Bankia, semanas después de aquel intento fallido de fusión, forzó al Gobierno de Rajoy a pedir el primer rescate financiero internacional de la historia de la democracia y tuvo que ser recapitalizada con dinero público.
A finales de agosto el grupo industrial Duro Felguera anunció que ya había solicitado formalmente al Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas de la Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI). Pero no es la única que negocia. Empresas como la empresa turística Globalia, la energética Abengoa o la acerera Celsa aparecen también en las quinielas.
Las grandes constructoras españolas han reforzado su posición global después de incrementar en 2019 sus ingresos internacionales un 2,9%, hasta los 70.675 millones de dólares (59.669 millones de euros).
Uno de los supuestos sobre los efectos económicos del Covid-19 que se manejan con mayor asiduidad es que, una vez que se controle la pandemia, la economía volverá a guiarse por los mismos principios que antes de la eclosión vírica. Es la concepción de que este virus es un accidente del que nos olvidaremos. Sin embargo, poco a poco se están imponiendo dos realidades que alteran ese planteamiento que considera la pandemia como un interruptor que se enciende y apaga. Por un lado, el Covid-19 no parece una enfermedad lineal.
Bankia y CaixaBank están analizando llevar a cabo una fusión que daría como resultado la mayor entidad de España con el objetivo de reforzarse, siguiendo las últimas recomendaciones realizadas por los supervisores al sector.
El valor de la participación del Estado en Bankia está muy cerca de su mínimo histórico. Las cotizaciones de todos los bancos han caído con fuerza en los últimos años por la baja rentabilidad, el entorno de tipos de interés negativos, la necesidad de inversiones en digitalización y la competencia de nuevos jugadores en los segmentos más rentables. A eso se ha unido la crisis del coronavirus, que conllevará un deterioro de los balances.
Galbaian ha organizado para el 24 de septiembre una jornada sobre la propiedad industrial e intelectual en el marco de una colaboración.
Idoia Apraiz e Itziar Lopez de Bergara, de Galbaian, impartirán el próximo 24 de septiembre en el edificio principal del Parque Tecnológico Garaia una jornada presencial sobre la propiedad industrial e intelectual (PI) en el marco de una colaboración.